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BIOGRAFÍA
MARIO ROJAS
Un Desastre de Galán
por Antonio Skármeta
Hay un tipo de canción
chilena que me parece exacta en la forma que combina tradición con modernidad:
aquélla que tiene un fraseo sofisticado, mucho de energía rock,
cierta poesía irónica y cosmopolita, y que sin embargo es inconfundiblemente
nuestra. No sucumbe en reiteraciones folcloristas, ya que los maestros del género
son insuperables y no aspiran a un gesto global que la ubique en el limbo de
los canales transnacionales.
Lo que seduce en el CD
debutante de Mario Rojas, Musi-cachi-lena es que se ubica justo en la encrucijada:
es tremendamente arraigada y al mismo tiempo furiosamente internacional. Me
imagino que una estrategia semejante, en cada rubro, es la que deberían
seguir nuestros artistas e intelectuales si aún piensan que la palabra
"identidad" tiene algún contenido.
Tras los agresivos conflictos
que trae la globalización, me permito definir "identidad" de
una nueva forma: identidad es aquello que somos por tradición y costumbre,
sumado al modo particular como nos insertamos en lo ajeno, más el estilo
crítico con que permitimos que lo afuerino nos transforme. Que la aclaración
de un término desemboque en semejante trilogía es aberrante, pero
si es que incurro en esta monstruosidad es porque no veo otro modo de entrar
con ímpetu original en los abundantes debates internacionales de fin
de siglo sobre la identidad y la globalización.
No pretendo hacer de este
hemoso disco el emblema de una actitud, pero en la sencillez y claridad de su
propuesta leo un signo que me estimula a una extrapolación de la cual
desciendo de inmediato. Rojas es un poeta, un eximio narrador distinguido en
los Premios Municipales de Literatura santiaguinos, un efervescente intérprete
y traductor bilingüe, investigador y recopilador de folclore, y un Cáncer
neto que no se jacta de sus hallazgos, que se esconde en una timidez sorprendida,
y del cual todo el mundo habla con admiración y respeto sin que él
se suba a ningún pedestal.
Ha participado en el Festival
de Viña en el género folclórico, finiquitando lo que mejor
sabe: historias urbanas chilenas que atañen a tipos de la ciudad, sus
dilemas sueños y abismos. Recordarán sus triunfales "Para
ti, luces del puerto" y "Avioncito de papel". Casi sin proponérselo
ahora acumuló a su alrededor una banda de kilates y cuenta con la fidelidad
espectacular de la actriz María Izquierdo, quien como cantante alucina
y eleva. Nada de raro que el CD abra con el sonado "Siempre quise volar",
donde el ímpetu de un palmoteo cuequero se funde con un lírico
violín, la arremetida victoriosa de baterías y guitarras eléctricas,
además de una letra de contagiosa alegría: "Quisiera flamear
como una bandera, ser hoja de otoño en su viaje a tierra. Yo quiero ser
el viento con su espacio y con su tiempo. Aunque no soy viento ni soy bandera
flameo en tu pelo y en tu risa tierna. La tierra entera gira en tus contornos,
en un torbellino de brisa fresca."
Otros dos temas destacan
por la gracia de los arreglos, el humor desencantado, la actualidad de los personajes
y la inmensa ternura que se filtra por la ironía (quizá la única
manera de ser sentimental en esta década). El primero es "Qué
bajón", una versión deliciosamente santiaguina de "Cuarente
y veinte": un idilio meramente sexualentre un amante que viena de vuelta
de todo con una dieciochera, se transforma de repente en amor del bueno. El
varón damnificado trata de defenderse a como dé lugar. "Ella
me dijo bajito que me ha comenzado a amar. Yo miré para un costado, øqué
le puedo contestar?".
La apoteosis está
en el surco cinco con "Un desastre de galán", ese enamorado
que no atina para mal ni para bien, que no tiene plata para pagar el café
ni el motel, y que aspira a que no lo juzguen ni le pidan ser perfecto. Tanto
este motivo como la mayoría de las canciones funcionan en una confortable
corriente alterna, pues son pequeñas situaciones dramáticas entretenidas
de seguir y virtuosamente orquestadas para deleite de los más musicales.
Un acierto del sello Alerce.
(CARAS. Noviembre de 1997)
Fuente: http://www.mariorojas.scd.cl
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