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El destacado trovador chileno
Francisco Villa acaba de lanzar al mercado su CD "El canto del Ángel"
(Sello Alerce). Un disco doble que recoge lo mejor de su producción anterior
más algunas canciones inéditas. Sobre este trabajo y sus nuevos
proyectos conversó con Punto Final.
¿Cuál es
el significado de esta "antología a medio camino"? ¿Cómo
nace?
Este trabajo representa
en síntesis, una evaluación de lo realizado durante 20 años
de oficio ininterrumpido. Nace de la necesidad de testimoniar con la obra, la
visión de mundo, de un hombre que no sólo se ha planteado como
un observador agudo, sino también como un protagonista de los hechos
de los que pretende dar cuenta. Por otra parte es también una declaración
de intenciones, de no abandonar la trinchera y a partir de ella, seguir avanzando,
al menos, una cantidad equivalente de años a los ya transitados.
En los últimos
años ha realizado varias giras por Europa ¿Qué experiencias
rescataría de ellas?
Muchas evidentemente, pero
entre las más marcadoras, está aquella de comprobar que las necesidades
fundamentales de los seres humanos son las mismas en cualquier región
del planeta en que se encuentre, tal vez las formas son diversas pero el fondo
es siempre el mismo y cuando logras dar con esa vena, descubres un lenguaje
universal, que es el de las emociones y que funciona sobre las barreras del
idioma. Otra experiencia válida, es la de comprobar, que cuando existe
un fuego interno lo suficientemente intenso, puedes lograr, si obras en consecuencia,
llegar a sitos impensados, no sólo físicos, también, intelectuales
y espirituales.
A todo eso, hay que sumar
sin lugar a dudas, los nuevos amigos, las nuevas complicidades, la posibilidad
de universalizar tu obra, la oportunidad de aprender y también la de
enseñar y una muy importante, descubrir en la inevitable comparación
que tu trabajo tiene buena estatura. Otra experiencia a rescatar, es la tremenda
excitación de estar en lugares de gran carga simbólica para la
evolución del espíritu humano, he sentido eso especialmente en
París, Berlín y Madrid. Hay muchas otras experiencias, pero hay
que dejar respirar al lector.
¿Cómo ha
sido la recepción por parte del público de los países europeos?
Buena, muy buena, tengo
la sensación de que hemos logrado una comunión inesperada y que
sólo se explica en la medida de que hay un lenguaje universal, que opera
sustancialmente a partir de las emociones.
¿Qué pasa
en Chile? ¿Cuesta sobrevivir como cantautor?
Sí, claro que sí,
este es un país que se torna invivible para aquel que trata de hacer
del arte, además de un camino de realización del alma, una alternativa
profesional, es decir, vivir dignamente con el producto de tu trabajo. Es curioso,
creo que como nunca y gracias al espíritu inquieto y testarudo de algunas
personas, se ha logrado levantar un importante estructura cultural alternativa,
ésta cuenta con un número importante de salas, medios de comunicación,
principalmente radios convencionales y comunitarias y prensa escrita, diarios
y revistas, todo esto sin contar con la enorme red que nos ofrece el trabajo
de gente súper comprometida y emprendedora en Internet. Frente a esto
cabe preguntarse ¿Qué pasa entonces, porqué es tan difícil
vivir como artista en Chile? Me parece que eso se debe básicamente a
la penetración de la tontera, y la vida liviana en nuestra población,
lo que hace, que a la hora de decidir entre la TV y otros estímulos similares
de la oferta del sistema y asistir a una jornada cultural in situ, su alternativa,
sea la primera. Otro aspecto que dificulta la sobrevivencia, es la más
absoluta indefensión social de los artistas.
¿Existe apoyo
de los medios nacionales para difundir la música chilena?
Escaso, sin embargo no es
el tema de lo nacional, lo que me preocupa, sino el de la calidad de lo difundido,
prefiero mil veces, escuchar en una radio chilena a Serrat, Silvio, Brel, o
Alberto Cortez, en vez de tener que tragarme las canciones bobas de algunos
chilenos que dejan bastante que desear. Hay que tener mucho cuidado con caer
en el discurso nacionalista, los nacionalismos, son siempre la antesala del
fascismo. Los medios, funcionan bajo la lógica del mercado y eso evidentemente
encierra la acción intencionada de producir bienes materiales e inmateriales,
básicamente desechables, de consumo masivo y rentable. Por lo tanto,
la difusión de lo mediocre es lo que se estimula y en esto cabe todo
lo que sirva a ese propósito, no importando de qué región
del planeta proceda.
¿Cuáles
son sus próximos proyectos musicales?
Tengo en carpeta iniciar
un fuerte trabajo de difusión de este disco, a eso sumo nuevas giras
al extranjero y dentro de Chile. Debo además, dar espacio a la creación
de un nuevo atado de canciones, que den forma al próximo disco.
Usted ha recibido varios
reconocimientos, entre ellos uno de la Agrupación de Ejecutados Políticos
¿Cómo complementa su trabajo musical con su compromiso político
y de defensa de los derechos humanos?
La verdad es que no hay
una metodología, no hay algo presupuestado sobre lo cual ordene esta
relación. A través del tiempo todo se ha ido dando de un modo
más bien espontáneo, mezclándose de una manera tal, que
el arte y el compromiso forman parte de una sola estructura, en otras palabras,
no separo mi condición de artista de la de ciudadano, opero como un todo,
frente a cada experiencia, frente a cada acción concreta.
Usted pertenece a una
generación que luchó por recuperar una verdadera democracia para
Chile ¿Ha sido muy grande la frustración luego del plebiscito
de 1988?
Resulta evidente que el
Chile que estamos viviendo no es aquel por el que luchamos y desde ese punto
de vista, hay una carga, más que de frustración, de rabia. De
rabia frente al acomodo, al miedo, al olvido, a la traición, al eufemismo,
al cinismo, también frente a nuestra falta de repuesta e incapacidad
de levantar un proyecto único y generoso, que perfile al mundo progresista
como una alternativa concreta para los ciudadanos. Todo esto no merma mi ánimo,
pero no puedo dejar de reconocer, que dificulta la visión.
Hoy podemos ver que ha
sido condenada parte de la plana mayor de la DINA y la CNI ¿Piensa que
esto pudiera abrir un camino definitivo para que exista por fin verdadera justicia
en el caso de las violaciones de los derechos humanos. Condena de Pinochet incluida?
Creo que es un avance, extremadamente
tardío, pero un avance, eso es indiscutible. Ahora bien, no basta con
esto. Hay que llevar a la justicia a todos los que estuvieron involucrados en
la violación de los derechos de nuestros compatriotas y eso incluye a
los civiles que actuaron como cómplices, aquellos, que hoy ocupan encumbrados
cargos en las instituciones o en la dirección de diversas empresas, entre
las que se encuentran las más rentables del país.
La reconciliación
¿Es sólo una ilusión?
Definitivamente sí,
principalmente porque para hacer valer una reconciliación, tiene que
haber existido antes una conciliación y Chile nunca ha sido un país
conciliado, la historia de este Chile, al contrario de lo que se pretende hacer
creer, ha sido de permanentes pugnas de intereses, que periódicamente
han ido terminado en grandes descalabros y fracturas sociales. La del 11 de
septiembre del 73, quizás sea la más estremecedora y esta vez,
la fisura fue tan profunda y dolorosa, que creo que tendrán que ser otros
hombres, en otras épocas, los que tengan alguna chance de construir un
país de hermanos. El hecho de que el modelo mezquino que hemos aceptado,
siga profundizándose en la vida material, intelectual y espiritual de
la población, nos aleja todavía más de ese "país
ideal".
¿Cómo ve
hoy a las fuerzas de Izquierda? ¿En su opinión, qué falta
para lograr la unidad?
Las veo diseminadas, carentes
de un gran proyecto común. A pesar de algunos esfuerzos, estos no son
suficientes, diviso a primera vista, al menos cuatro bloques de izquierda, que
van desde aquellos que se niegan a participar del sistema, pasando por el bloque
de la izquierda más histórica, luego por aquellos que están
más vinculados al protagonismo de los movimientos sociales, hasta llegar
a lo que sobrevive de Izquierda en la Concertación. Tengo la convicción
de que ha faltado generosidad y ha penado la falta de un verdadero líder,
ese que encarne las grandes coincidencias de la Izquierda, un tipo respetado
por todos, capaz de aglutinar a los convencidos y de sumar y encantar a los
no convencidos. Seguramente algunos me tildarán de mesiánico por
esto que digo y estarán en lo cierto, de nada sirve el mejor barco si
no tiene un buen timón.
¿Cree que en la
Izquierda se logrará consenso para un candidato único en la próxima
campaña presidencial? Se lo pregunto pensando -por ejemplo- en los proyectos
que plantean la "Fuerza Social y Democrática" y el "Juntos
Podemos".
Creo que el problema de
la Izquierda, es mucho más profundo que el de elegir un candidato común
para algo puramente anecdótico, como lo es una campaña electoral,
lo que además finalmente termina por hacernos marcar el paso y validar
el sistema que decimos combatir. Es más, creo que desvía la atención
del verdadero tema, el que a mi cuestionable juicio es, a la luz del siglo XXI
y con toda la historia sobre nuestros hombros ¿Cómo es exactamente
la sociedad a la que aspiramos? y ¿Cuál es el camino efectivo
para lograr su verdadera transformación?. Ahora bien, si es por deporte...,
me encantaría un candidato único de la Izquierda chilena.
ALEJANDRO LAVQUEN
Publicada en Punto Final
N° 587( marzo 18/ 2005)
Fuente: http://lavquen.tripod.cl
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