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"Nos
han tratado de 'institución', 'logia' y hasta 'mafia'"
No más de un año
duró la pausa del grupo punk. Roli, su bajista, adelanta el 2005 de la
banda chilena con más energía en vivo, consecuencia independiente
y hasta un aplaudido documental en su honor.
Marisol García C.
La separación de
Fiskales Ad-hok podría haber durado años de años de años.
Al acordarla, sin enemistades, sus integrantes sólo tenían claro
su cansancio y ganas de hacer otras cosas. "Sabíamos que ya no había
pino en el asunto", recuerda Roli Urzúa, el bajista del grupo que
hoy vuelve a hablar en presente y futuro, porque la disolución de Fiskales
Ad-hok fue una pausa de no más de un año, tras la cual la banda
ha vuelto a un ritmo de trabajo acompañado por el inesperado brillo que
les ha regalado Malditos, un documental con su historia.
El más duradero de
los grupos punk chilenos trabaja en un próximo álbum, "para
el cual queremos tomarnos las cosas con calma, tener tiempo suficiente",
explica Roli.
-Que se demore lo que se
tenga que demorar. Ya hay como quince temas, de los cuales unos cinco tienen
letra y están más o menos arregladitos. Hay algunos sumamente
elementales, marcados por la pura actitud, pero en otros queremos cabecearnos
un poco más. En ese sentido, habría algo como lo que hicimos en
Traga! (1995).
El último disco de
estudio de Fiskales Ad-hok fue Calavera (2001), tras el cual una antología
de su carrera (Antología) les sirvió para cerrar una etapa extensa
iniciada nada menos que en 1986. Su persistencia ha sido también la de
C.F.A., el sello que fundaron ellos mismos en 1997 para hacerse cargo de la
grabación, edición y distribución de sus discos y los de
bandas como la suya. Los más recientes aciertos de la etiqueta han sido
los últimos trabajos de Hielo Negro (Patagonia rock) y Yajaira (Sonidos
ocultos). Tras errores, tropiezos y decepciones, Fiskales tiene en C.F.A. un
buque firme, proyectado para un viaje largo.
-Lo que siempre nos interesó
dejar claro fue que C.F.A. no era un sello de Fiskales -explica Roli-. En ese
sentido, tomamos decisiones que fueron como el anti-negocio, porque no quisimos
debutar con un disco nuestro, siendo que, al final, lo que más se vendió
fue Fiesta! (1998). Pero ésas son cosas que aprendes. Para nosotros,
ya vender mil copias era un montón de dinero, siendo que para una multinacional
eso no es nada. Con Fiesta! pagamos las deudas y viajamos a Europa.
Van ya dos viajes promocionales
a Europa, y podría producirse un tercero si las gestiones de edición
en España avanzan como el grupo quiere. Pero nada es concreto aún,
en este año en que Roli tiene la cabeza puesta en una inminente paternidad,
y el resto de la banda se afianza en su regreso a la música. El vocalista
de siempre, Álvaro España, presenta ahora al grupo, también
formado por Juan Pablo "Mecha" Arredondo y Álvaro "Guardabosques"
Rozas (guitarras), y Memo Barahona (batería).
-Dentro del contexto
de autogestión del que me hablas, ¿cómo le cayó
al grupo la posibilidad de ser protagonistas de su propio documental?
-La verdad, a todos nos
daba terror. Se nos presentó el proyecto, nos pareció interesante,
pero yo pensaba: "Esto no tiene pies ni cabeza. ¿Qué van
a contar? ¿Que nuestra historia ha sido dura? ¿Pero para qué
banda en Chile no lo ha sido?". Me parecía que nuestra historia
era como la de cualquier otro grupo. Además, si se hablaba de un movimiento
musical asociado a una época, nos parecía más lógico
que se hablara de muchos grupos, no sólo de uno.
-¿Y qué
piensas ahora?
-Lo vi en el preestreno,
en La Batuta. La cosa se veía bastante bien, y de repente miro alrededor
y caché que estaban casi todos llorando. Y eso pasa porque es un documental
que habla de un grupo de gente, de un momento, de amistades, de perseverancia.
Para Roli, Malditos es un
trabajo audiovisual sobre Fiskales pero no de Fiskales. "Bacán por
[el director Pablo] Insunza. Lo hizo muy bien, tuvimos un trato de caballeros
y se ha visto mucho"....
-¿Pero...?
-No puedo sentir que sea
un proyecto nuestro, en la medida que nace de un aporte estatal, como el Fondart.
Por eso no quisimos involucrarnos más allá. Ya ver el afiche con
el logo del gobierno me da lata.
-El documental podría
dejar la impresión de que Fiskales Ad-Hok es algo así como una
"institución" del rock chileno. ¿Te acomoda eso?
-Bueno, mucha gente nos
lo ha dicho: "Ustedes son una institución". Otros nos han llamado
"logia", o incluso "mafia". A algunos les llama la atención
que tengamos ya nuestro estudio, nuestra sala de ensayo... pero es una cosa
de trabajo y de tiempo. Lo que a mí me importa es que seguimos haciendo
esto con entusiasmo. No pretendemos convertir todo en una fábrica; el
sello es una plataforma. Por eso, nos interesa trabajar con gente autónoma,
que se haga cargo de la gestión de su banda. Si no, yo no estaría
aquí.
Fuente: http://www.emol.cl
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