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Fundador de Illapu radicado
en Francia
En París no hay camanchaca
ni chumbeques ni flamencos libertarios sobrevolando Atacama, hay fuego pero
no existen "llamas" ni alpacas y aún así Osvaldo Torres
mantiene su condición de nortino chileno o mejor dicho su condición
de antofagastino, igual que el compositor Sergio Ortega, el charanguista de
Inti Illimani Horacio Durán, los músicos Roberto y Andrés
Márquez, el dibujante Pepo; los escritores Andrés Sabella y Antonio
Skármeta, y la artista plástica Lily Garafulic (por nombrar artistas
oriundos de ese puerto-campamento-minero que si no amarra, arraiga).
Osvaldo Torres es amante
estudioso de las tradiciones de los aymarás (habitantes de las mesetas
altiplánicas). Hace 17 años vive en Francia, a pesar de la distancia
cuida su herencia de hombre andino, y cuida también la receta de chumbeque
-dulce parecido a una galletita rellena de azúcar con limón de
Pica, tan delicioso como típico del norte chileno- que llevó a
Europa, donde despierta "cada mañana con el olor de la quinua pegado
en la piel".
"Siento la brisa que
peina la paja brava del altiplano, escucho el llanto triste de las llamas, las
voces del mercado de Iquique me perfuman el día, me duelen las tristezas
del pampino y a veces hasta me visto con hojas de coca. La condición
de nortino no se pierde, sobre todo en esta sociedad donde ser latinoamericano
con raíces indígenas es una virtud", cuenta.
Y sigue, pero no para inducir
el crimen de la nostalgia, innata a quien habita distante de la tierra que añora,
sino por indagar en el "mito" que adjudica el carácter de melancólicos
a los hombres andinos. ¿Es así Osvaldo?, ¿es cierto
que la nostalgia define a los andinos?
- No. la nostalgia no define
el carácter de los hombres andinos, define simplemente el carácter
de todos los hombres sensibles y humanistas. La diferencia entre todos los hombres
y el andino, podría ser que la nostalgia andina es un sentimiento de
despojo permanente que hemos ejercido los mestizos con respecto a su cultura,
el hombre de los Andes y más específicamente la cultura del Tiahuanaco
(aymarás) y más tarde el imperio Inca (quechuas) tienen una nostalgia
histórica que tiene que ver con el pasado de sus civilizaciones destruidas
por la ignorancia y la bárbara imposición de la civilización
judeocristiana más tarde llamada civilización occidental.
Rayo, viajero y el mundo
Osvaldo Torres comenzó
en la música junto a los hermanos Andrés y Roberto Márquez
con quienes fundó el conjunto Illapu (que significa rayo, en quechua),
con ellos presentó su primera pieza musical "Encuentro con las raíces".
Después se alistó en las huestes del llamado Canto Nuevo. Trabajó
con Nano Acevedo en las peñas de la calle San Diego en Santiago. Estuvo
en el Café del Cerro, en el Centro Cultural Mapocho y otros escenarios
emblemáticos de la canción que no se redujo al caprichoso mercado.
En 1978 por petición de las mujeres de los familiares de detenidos desaparecidos
escribió el monólogo "La vigilia para la AFDD", y lo
presentó en diversas iglesias. Un año después, con Illapu
dio a conocer "El grito de la raza" y más tarde con Claudio
"Pájaro" Araya del grupo Huara hizo "Vuelo de pájaros".
En 1985 partió rumbo
a Francia, allá desarrolla su música, el cine y la literatura.
Le va bien allá, pero añora "los carnavales andinos y la
música de Huara.
A Chile no volvió
sino hasta el año 1999 para un breve reencuentro con sus compañeros
en que presentó su disco "Fósil" placa distribuida en
21 países que incluye "Padre del canto", dedicada a Víctor
Jara; "Illampu" (nombre original del grupo Illapu); "La libélula";
"El retorno del ángel", dedicada a Angel Parra en el momento
de su retorno a Chile y "Un beso en la mejilla", para Joan Jara.
Parte de sus creaciones
son también "De los Andes a la ciudad", (1979); "Levántate
hijo", (1980); "Juego de pájaros", (1983); "Cuentos
del altiplano", (1984); "Les araucans du Chili", (1995) y "Escarcha
y sol" (2000) realizado junto al charanguista de Inti Illimani Horacio
Durán.
En cuanto a la vida de conjunto,
Torres además de Illapu perteneció al conjunto Quilmay. Fuera
de Chile integró el grupo chileno radicado en Francia llamado Karumanta,
lo demás ha sido su trabajo en solitario, acompañado por músicos
del país y del mundo.
"De los Andes a
la ciudad" La esencia de Illapu y Huara
Con Illapu la historia es
larga, comienza por los años setentas cuando su padre le habló
de unos primos lejanos que hacían música.
"En aquellos tiempos
gracias a un vecino fanático de Angel Parra yo ya había entrado
en el mundo de la Nueva Canción Chilena(NCCH) como escuchador, pero a
la vez ya me había puesto a estudiar el charango y la quena, frustrado
porque no podía encontrar jóvenes en mi liceo que se apasionaran
por esta música un día me fui con mi charango y mi quena a ver
a estos primos lejanos. En Aquella época ellos eran unos jóvenes
banales que giraban en torno a los show en vivo que organizaba la Radio Cooperativa
de Antofagasta. Ahí ellos tenían un cuarteto que se llamaban Los
Quintos e imitaban al Clan91 y a los Bric a Brac, también Roberto y Andrés
(Márquez) tenían un dúo que no me acuerdo como se llamaba,
cantaban las canciones del Dúo Dinámico. Después de largas
conversaciones y explicaciones de lo que yo quería hacer un día
gracias a la influencia de su madre, decidimos formar el grupo solamente en
el periodo de vacaciones de verano pues Roberto estudiaba en Santiago. Bauticé
el grupo como Illampu, pero la difícil pronunciación y la ignorancia
regional de locutores y periodistas fueron deformando el nombre hasta que finalmente
aceptamos el nombre Illapu".
- ¿Qué
fue lo esencial de Illapu? - Fue el periodo en que trabajamos colectivamente
forjando un estilo y una forma musical que nos acercara más estrechamente
de nuestras raíces, las más profundas del norte chileno, kunzas
y aymarás. Hoy ellos han vuelto a sus raíces, y yo inamovible
he me quedado en las mías, como quien contempla el horizonte con la certeza
que nuestro padre Sol alumbrará nuevamente los cerros nuestros creando
vida y luz para los humanos.
-¿Qué rescatas
de Huara? - Los Huara son para mí la única representación
musical del Chile de hoy que sostiene una creación empírica capaz
de hacer avanzar la música chilena sin pretensiones. La experiencia con
Huara, pero esencialmente con Claudio Araya, fue aprender y enseñar en
momentos muy difíciles, esto fortaleció mis ansias de crear cultura
con la palabra y la poca música que conozco, hasta que el padre viento
sople el polvo de lo que pudo haber sido lo material de mi vida.
- ¿Qué
es lo fundamental de un músico, aquí o en la "quebrada 'el
ají"? - Escuchar a los otros con profundidad, y ser su primer
crítico.
Paisaje y aymarás
- ¿Qué sella la música de los pueblos aymarás?
- La compleja utilización de los instrumentos de vientos tales como la
sikuras, laquitas, lichiguayos, tarkas, y que ha sido completamente deformada
por ignorancia e información somera, dando nacimiento a una música
andina urbana que es una nueva recreación de la música de Los
Andes, yo no la critico solamente lo constato, pero esta música no corresponde
en nada a la música de los aymarás.
- ¿Qué
rasgo distingue a la música andina? - Hasta hace unos 15 años
la música andina practicada por los campesinos y pastores aymarás
del norte Chile tenia un rasgo ancestral que la distinguía abiertamente
de todas las otras músicas del país, y este era la función
comunitaria que esta tenía al interior del ayllú, hoy día
este carácter empírico y religioso de su cultura va desapareciendo
rápidamente a través de las relaciones desiguales que va teniendo
con la modernidad y la globalización del pensamiento humano.
- ¿Qué
sentido tiene la música para el andino, que no lo tenga la modernidad
o postmodernidad? - Si te hablo del tiempo pasado, es decir hace 35 años,
podría asegurar que en aquellos tiempos la música de Los Andes
chilenos poseía características tales como la función comunitaria,
como también un carácter religioso ancestral que lo la ligaba
directamente a su visión de mundo original y autóctono desconocida
para nosotros en tanto que occidentales, esta fue una de las razones fundamentales,
por la cuales jamás viaje a Los Andes con una grabadora y lo primero
que se vino al espíritu frente a la incomprensión mía en
aquella época, fue vivir intensamente el cotidiano de ellos para ir a
lo más profundo de su pensamiento autóctono, que en esa época
ya me parecía superior en varios aristas al pensamiento nuestro.
- ¿Cuál
es la forma de relación de la música y la poesía en los
pueblos andinos?, ¿queda algo de eso? - La razón es utilitaria
y religiosa, sin embargo algunos autores aymarás contemporáneos
han escapado a este estilo y como la lengua aymará es un idioma complejo
y bien estructurado que posee todas las palabras necesarias para construir poesía,
podemos encontrar textos de un alto vuelo poético.
- ¿Qué
tiene la lengua quechua y aymará que no sea traducible al español?
- La visión de mundo. Es muy diferente un hombre que se levanta temprano
en la mañana y agradece el nuevo día a la Pachamama (Madre Tierra)
que otro que prende el televisor y el celular. ¿No crees?
Violeta Parra
- ¿Cuáles
son las obras mejor logradas en el repertorio musical poético latinoamericano?
- Sin dejar de lado a Violeta, Víctor y Patricio Manns, pienso que las
obras más importantes tanto desde el punto de vista del texto como de
la música en el contexto latinoamericano para mí son tres y te
las doy por orden de importancia: Atahualpa Yupanqui (Argentina), Daniel Viglieti
(Uruguay) y Ali Primera (Venezuela).
- ¿Qué
identifica lo chileno para ti? - Si tuviera que hablar de una realidad masiva,
tendría que decir la falta de ortografía, la absurda manera de
hablar, el periodismo mediocre de la prensa oficial, el roto chileno en toda
su extensión, los nuevos ricos de pacotilla, el patriotismo, el racismo
contra los hermanos latinoamericanos que vienen a nuestro país a buscar
nuevos horizontes (peruanos, argentinos, ecuatorianos etc.).
- ¿Quiénes
son las figuras paradigmáticas en la creación musical en Chile?
- De los ancestrales me quedo con Violeta y Víctor, y de lo joven me
fascina el grupo Entrama y Vejara. Piezas claves son "Plegaria para un
labrador" (Víctor Jara) y "Elegía para una muchacha
roja" (Patricio Manns).
- ¿Cómo
miras la escena musical en Chile hoy? - Aparte de Huara, Vejara y Entrama
conozco muy poco, pero en todas las oportunidades que he tenido de visitar Chile
encuentro que los artistas siguen pegados en el concepto concierto y no han
pasado al espectáculo que es la etapa superior de la escena sobre todo
en el canto, también con algunas raras excepciones, me da mucha tristeza
la corriente Silvio Rodríguez, que la encuentro muy vieja y fuera del
contexto nacional.
Osvaldo Torres "Hasta
el último soplo"
En los últimos años,
Osvaldo Torres concretó la música de un documental sobre la Filipinas
para la TV francesa y la música de un CD de cuentos para niños
titulado "Cuentos de la Quebrada de Humahuaca", además comenzó
a grabar su primer disco como solista para el mismo sello de Carla Bruni y otros
destacados cantantes.
Es un artista inspirado
por "las ganas de hacer luz, de abrir puertas, de vivir en la duda, de
cuestionarme y cuestionar, de enfrentarme al pensamiento único, a la
uniformidad, de bogar por la diversidad, de sentirme comprometido con mis semejantes".
Nutre su creación de la lectura tanto etnográfica como literaria
y de toda la música del mundo, por ahora investiga la música de
zampoñas de la Isla Salmón en el Pacifico Sur.
- ¿Qué
valoras en el texto de una canción? Los vuelos poéticos sublimes,
esos que no se quedan en el inmediatismo, aquellos que buscan la palabra exacta
que se encuentra justo en el medio entre el espíritu y la materia.
- De tu repertorio ¿qué
obras te parecen bien logradas, y cuales han resultado un desastre? - El
"Encuentro con las raíces" que hiciéramos con el Illapu
en el año 78 y que muy pronto saldrá en Chile y "La Vigilia",
obra escrita para la asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.
La obra que me parece la menos lograda y por la cual el grupo Illapu obtuvo
el Premio Altazor sin ni siquiera comunicármelo, es "El grito de
la raza", desgraciadamente Illapu la publicó con varios errores
de juventud tanto en plano gramatical como también en lo etnográfico,
a pesar de mis muchos llamados y cartas para impedir esta aberración.
Pero en el país de los ciegos el tuerto es Rey.
- ¿Cómo
ha ideo variando tu relación con el texto en la creación, es decir
como te enfrentabas a ellos en tus inicios y ahora? - La relación
con texto es para mí una ocupación esencial, puesto que hombres
como Patricio Manns, han llevado el texto de la canción a un sitial extremadamente
alto y creo que es necesario tratar de alcanzarlo con todo el espíritu.
- ¿Cómo
ha influido Francia en tu creación? - Enormemente pues estoy abierto
a todas las proposiciones y mis experiencias aquí han sido múltiples
y ricas de la musicalidad de otros universos tales como la música Africana
como también la Árabe.
- ¿Por qué
te fuiste de Chile? - Por amor, porque en los ochentas comenzaron a aparecer
los que antes nunca estuvieron, y porque soy un enemigo del cueteo político,
que es el deporte mas practicado en Chile hoy.
- ¿Qué
tendría que suceder para que volvieras a vivir acá? Tendría
que estar seguro que el Estado chileno me reconoce los años que llevo
haciendo luz y da una jubilación digna para seguir creando hasta que
me quede el ultimo soplo de vida.
Fuente: http://www.musica.cl
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